Emprenderé el viaje, cruzaré el cielo, las nubes, saldré más allá de la Tierra, todo, por contar tus lunares.
Los contaré uno a uno y en el último perderé la cuenta para volver a empezar, para volver a empezarme a enamorar, lo observaré y con cada uno soñaré, a cada uno contemplaré y disfrutaré recorrer tu piel de canela.
Prometo escribir sobre cada grupo de pigmentos que encuentre en tu piel, le pondré un nombre a cada uno de ellos, los estudiaré como se estudia una constelación, he notado que algunos ya han menguado, otros brillantes y circulares los he encontrado.
Me voy a aprender de memoria cada uno de tus lunares, los recitaré al aire como he de recitar los mejores versos, sonreiré en los amaneceres al acordarme de esos, tus preciosos lunares.